4 jul 2014

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Si tu abrazo, Melina, de mí pendiera,
excediera el centímetro frontera
de esta coraza árida y artera,
¡que sed de tu ser de agua y arena!

Y si por mí fuera, Melina alegre,
poseería tu cuerpo rebelde:
que tu feminidad, oh furor hirviente,
venga receptáculo de mi simiente.

¿Por qué mi amor te extraña locamente?
No soporta más lejos saberte...
no soporta más tu ausencia breve.

Si por mi fuego hambriento fuese
ya seríamos fieras refulgentes,
rugido originario, mar que se estremece.

23 jun 2014

Bucle de tres y medio minutos en un día especial

Mi generación, como todas, está aqui para romper paradigmas. Si bien vivimos usualmente entre cosas que son algo vacío, de ellas emergen grandes columnas de últimos sentidos: sendos gritos de existencia y de batalla. No solo queremos espacio, queremos ser sin más, y porque sí.

El mundo jamás ha visto mayor pérdida de tiempo que tener que hacer defensa de la pureza, de las intenciones verdaderamente valientes y buenas. Por ello, el modo de ser que nos corresponde va más allá, no se trata de responder sino de retirar la pregunta y de volver al origen, sin por ello dejar de reconocer el camino andado.  Se trata de literalmente co-rresponder.

Esta consciencia, este volver, hace que seamos auténticamente, sin más que lo que siempre hemos sido y lo que llevamos ocultando tras siglos y siglos de civilización, tras magníficas construcciones e inacabables tratados: pura voluntad y puro deseo.

Deseo de esto o aquello, deseo incesante. En consumarlo nos consumimos, y somos felices. Esa será acaso la luz que hemos de dejar a otros seres perdidos en la existencia, serán las huellas de cada uno de nuestros pasos sobre aquello que quisimos caminar como un camino. Breves pero profundas, críticas e implacables pero también amorosas y honestas. Si Dios quiere, jamás nos apagaremos, y brillaremos en otros como siempre ha brillado la rebeldía, dejándose entrever y saboteando el orden, haciendo grietas en el edificio perfecto, desbaratando sus cimientos de cínica mentira.

Por eso, si te repugna lo que ves, si no te llena lo que tienes, y si preferirías estar muerto o, mejor dicho, ver morir la decadencia que te rodea, eres mi hermano. Reconoceme y reconocete, sólo nos tenemos a nosotros, somos un puñado de sal que flota aleatoriamente por las aguas. Y prendernos fuego es prenderle fuego al mundo, al pinche mundo.

5 jun 2014

El Cantar del Enigma*


Eso que elude este verso y cualquier otro,
Inaudito para el oído más agudo, informe para el ojo más sagaz o la mente más clara,
Ni en la tradición ni en la fama, ni en la felicidad ni en la riqueza,
Ni aún en el pulso de cada corazón y cada vida en todo el mundo
incesante aparece,
Eso que tu y yo y todos perseguimos y siempre siempre perdemos,
Abierto pero aún secreto, lo real de lo real, una ilusión,
Sin menoscabo, muy digno para cada uno, mas nunca domeñado por el hombre,
Eso que vanamente buscan atisbar los poetas en su rima, y los narradores en su prosa,
Eso que el escultor jamás ha cincelado, ni el pintor ha pintado,
Eso que el vocalista jamás ha cantado, ni el orador ni el actor han expresado,
A invocarlo aquí y ahora emplazo con mi cantar.

Indistintamente, entre refugios públicos, privados, en soledad,
Tras la montaña y el bosque,
Compañero de la ciudad en medio de avenidas abarrotadas, a través de la asamblea,
Eso y sus efluvios sobrevuelan constantemente.

En la mirada de bebés puros e inconscientes,
O extrañamente en los cadáveres encajonados,
O mostrándose al romper el alba o en las estrellas de la noche,
Como aquello que disuelve el delicado velo de los sueños,
Ausente y sin embargo permanente.

Lo abarcan dos pequeños suspiros de palabras.
Dos palabras, mas de principio a fin todo Lo abarcan.

¡Cuán ardientemente por Eso!
 ¡Cuántas naves han zarpado y naufragado por Eso!
¡Cuántos viajeros partieron de sus casas y jamás volvieron!
¡Cuánto genio valientemente arrojado y perdido por Eso!
¡Cuán innumerables reservas de belleza, de amor, se arriesgaron por Eso!
¡Cómo todos los hechos más soberbios desde el inicio del Tiempo son causa Suya --y
lo serán hasta el final!
¡Cómo todos los heroicos martirios son causa Suya!
¡Cómo, justificados en Eso, los horrores, las batallas y los males asolan la Tierra!
Cómo las brillantes fascinantes centelleantes flamas de Eso, en toda época y
país han saturado los ojos humanos,
Pletórico como un ocaso en la costa noruega, el cielo, las islas y los
peñascos,
O las brillantes quietas luces hiperbóreas inalcanzables de medianoche.

Quizás Dios lo atavió, tan ambiguo y a la vez tan indudable (irrefutable),
Toda el alma para Eso, y todo el universo visible para Eso,
Y el cielo al fin para Eso.

*Traducción de A Riddle Song. Por el enorme Walt Whitman.