3 ene 2015

Algo que hacer


Yo soy como una yerba salvaje
que tiene suerte de seguir viva a estas alturas.

Tú has crecido frondosa y de invernadero,
pero te falta el aliento de sangre.

Y la mirada furtiva y astuta,
como dardos que se clavan en las sienes
como espinas pacientes del rosal.

Mirada que no cede el paso gratuitamente,
atenta y depredadora.
Mirada viva, vibratoria y afilada,
como ésta que se cruza con tus ojos.
Eres justo lo que busco.

Quizá te preguntes en cauto silencio
¿y cómo llegué hasta tus ramas?
Huyendo de la brutalidad,
volando entre la estepa,
me he infiltrado en este huerto.

Vine a buscar tus semillas
porque me dijeron que contienen universos.
Vine a ser tan radical como una plaga
porque es preciso contagiarte de rabia.
Vine a ser tan poético que puedo ser literal:

Busco gente buena e ingenua en todo lugar,
pienso reclutarlos para pelear por la utopía.

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