Estos sí que han sido días oscuros.
¿Años?
Quién sabe...
Estos sí que han sido momentos horribles.
No ha pasado nada trágico,
es sólo una desilusión por aquello que habla,
un desencanto en términos totales,
que se vuelve cotidiano.
Que se bebe mi café,
se fuma mis cigarrillos
y me deshilacha desde dentro con paciencia.
No creo que valga la pena andar por ahí
queriendo cambiar las cosas
y queriendo ser mejor.
Un saco de mierda haría mejor este trabajo.
"Renuncio como filósofo",
gritaré
y una vez más, nadie escuchará.
Me consuela, que a ustedes no les queda mucho.
Sólo espero subsistir para verlos
agonizar.
Gritaré
"¡Venganza!"
y todos pensarán
que me volví loco.
Seré ese eco sordo de la podredumbre urbana
que día a día ignoran los aludidos,
una voz entre miles,
un hijo del tiempo.
Un vagabundo que pudo haber sido
el siguiente Mesías.

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